El cachemir es un hilo delicado, valioso y raro, por lo que también es más caro que la lana.
Cuidarlo correctamente alarga la vida de las prendas de cachemir puro. Estos son nuestros consejos.
¿Cómo se lava el cachemir a mano?
Sin duda, es el método de lavado preferible porque es más delicado: lavar el cachemir a mano significa utilizar un recipiente con agua fría o, como máximo, tibia y un detergente delicado y neutro diseñado para prendas de cachemir o lana; se sumerge la prenda del revés y se masajea suavemente, sin frotarla ni retorcerla, enjuagándola con cuidado bajo el agua corriente, siempre fría o, como máximo, tibia.
¿Se puede lavar el cachemir en la lavadora?
Aunque no lo recomendamos y preferimos aconsejar lavar exclusivamente a mano el valioso y delicado cachemir, la respuesta es afirmativa: las prendas de cachemir se pueden lavar en la lavadora.

Sin embargo, hay que prestar aún más atención que cuando se lava el cachemir a mano.
Si el consejo para lavar el cachemir a mano era poner primero la prenda del revés, al lavar el cachemir en la lavadora esto podría no ser suficiente para protegerlo, por lo que se recomienda introducirlo en una bolsa específica para lavar ropa interior.
En este punto, se puede añadir a la lavadora una pequeña cantidad de detergente delicado diseñado para prendas delicadas como el cachemir o la lana.
El programa de la lavadora debe ser de corta duración (es mejor no superar la media hora) y, sobre todo, seleccionarse entre los más delicados y en frío.
Evita el centrifugado o, como máximo, programa un número de revoluciones muy bajo; normalmente, el mínimo es de 400 revoluciones.
De este modo, el lavado del cachemir en la lavadora será lo menos agresivo posible, pero recuerda siempre que es preferible un lavado delicado a mano para garantizar una mayor duración de las prendas de cachemir.