Cotone biologico siciliano, canapa, lino, ortica: un viaggio tra le fibre naturali della nuova collezione

Algodón orgánico siciliano, cáñamo, lino, ortiga: un viaje por las fibras naturales de la nueva colección

En el artículo de lanzamiento les contamos sobre nuestra nueva colaboración con Maeko Filati. Hoy entramos en detalle y los llevamos de viaje por las fibras naturales que, junto con nuestra lana merina de cadena corta, enriquecerán la colección otoño-invierno de Lanaioli: algodón ecológico siciliano, cáñamo, lino y ortiga.

Cuatro materiales diferentes por historia y procedencia, pero unidos por un único principio: ningún compromiso con la naturalidad, nunca sustitutos sintéticos ni de origen dudoso.

Algodón ecológico siciliano

Empecemos por el algodón, quizá la fibra más famosa y controvertida del mundo textil. El algodón convencional, de hecho, se encuentra entre los cultivos que más agua consumen del planeta: según las estimaciones del International Cotton Advisory Committee, producir un solo kilogramo de algodón —más o menos lo necesario para una camiseta y un par de vaqueros— requiere una media de casi 8.000 litros de agua entre riego y lluvia, con cifras mucho más altas en los cultivos intensivos de regadío en zonas áridas. El algodón ecológico que elegimos, cultivado en Sicilia, nace de prácticas agrícolas que reducen drásticamente el uso de pesticidas y fertilizantes sintéticos, dando prioridad a la rotación de cultivos y a métodos que respetan el suelo.

No es una fibra milagrosa, pero sí una elección consciente frente a la alternativa convencional, y está a kilómetros, no a océanos, de distancia de nosotros.

Cáñamo: una fibra antigua que vuelve a ser protagonista

El cáñamo es probablemente la fibra más sorprendente de este viaje. Cultivado en Italia durante siglos antes de caer casi en el olvido en el siglo XX, requiere muy poca agua, crece sin necesidad de pesticidas e incluso mejora la calidad del suelo en el que se planta. El hilo que se obtiene de él es resistente, transpirable y posee un carácter natural que se suaviza lavado tras lavado, ganando comodidad con el tiempo en lugar de perderla, exactamente como nos gusta que ocurra con nuestras prendas.

Lino: ligereza y tradición

El lino comparte con el cáñamo una historia de sostenibilidad intrínseca: poca agua, pocos productos químicos y una fibra que funciona bien tanto por sí sola como mezclada con otras materias primas naturales. Su capacidad para regular la humedad y su ligereza lo hacen perfecto para las prendas de entretiempo, esas que acompañan los meses en los que el verano deja paso al otoño.

Ortiga: la fibra que (quizá) no conocían

Si el cáñamo y el lino son fibras redescubiertas, la ortiga es probablemente la verdadera sorpresa de nuestra nueva colección. Obtenida del tallo de la planta mediante un proceso similar al del cáñamo, la ortiga —en particular, las variedades himalayas procesadas por Maeko— da vida a un hilo suave, resistente y con marcadas propiedades transpirables.

Es una fibra que requiere muy pocos insumos agrícolas y que, hasta hace poco, estaba prácticamente ausente del mundo de la moda contemporánea: otra demostración de que las alternativas sostenibles a menudo ya existen y solo esperan ser redescubiertas.

La comparación que importa

¿Por qué contarles todo esto con tanto detalle? Porque creemos que la transparencia sobre la materia prima es la base de la confianza. En el mundo de la moda se habla a menudo de fibras «innovadoras» como la viscosa, que, sin embargo, en su producción industrial se ha relacionado en varias ocasiones con la deforestación: según las estimaciones de la organización Canopy, la industria de la confección por sí sola contribuye a la tala de unos cien millones de árboles cada año, en parte vinculada precisamente a la producción de celulosa para fibras como la viscosa y el rayón.

Un dato que nos recuerda por qué, en Lanaioli, elegimos trabajar solo con fibras naturales certificadas, cuyo origen podemos rastrear, sin atajos industriales de sostenibilidad dudosa.

El algodón ecológico, el cáñamo, el lino y la ortiga no son, por tanto, solo materiales diferentes: son otras tantas elecciones coherentes con nuestra filosofía. En el próximo artículo les contaremos la última, quizá la más curiosa, de estas elecciones: por qué decidimos mezclar la fibra de yak con nuestra lana merina.

Fuentes