Se lo prometimos hace unas semanas: algo se estaba cocinando en Lanaioli para el otoño-invierno, y hoy por fin podemos empezar a contárselo. La primera gran novedad tiene un nombre concreto: Maeko Filati, un socio que se incorpora a nuestra cadena de producción y que nos acompañará en la ampliación del mundo de las fibras naturales con las que confeccionamos nuestras prendas.
Quién es Maeko Filati
Maeko Tessuti e Filati tiene su sede en Quaregna Cerreto, en la provincia de Biella, en el corazón del distrito textil más célebre de Italia. Es una empresa que desde hace años trabaja en la vanguardia de la innovación textil natural, especializada en lo que los profesionales del sector llaman «mezcla íntima»: un proceso de elaboración que une fibras naturales y ecológicas de alta calidad incluso antes del hilado, para obtener hilos con características estéticas y de rendimiento que las fibras individuales, por sí solas, no podrían ofrecer.
Su catálogo es un auténtico inventario de la biodiversidad textil: cáñamo, lino, lana, cachemir, seda, alpaca, yak, ramio, algodón ecológico, hasta fibras más insólitas como la ortiga del Himalaya. Una filosofía basada en la investigación biológica, la sostenibilidad y la innovación técnica, con una atención casi artesanal a la calidad del hilo final: exactamente los valores sobre los que Lanaioli ha construido su identidad desde el primer día.
Por qué esta colaboración y por qué ahora
Quienes nos siguen saben que nuestro pilar fundamental sigue siendo y seguirá siendo la lana merina de cadena corta, producida gracias a la colaboración con ganaderos del centro de Italia y de nuestra propia explotación familiar. Pero también sabemos que la filosofía de la moda lenta no se agota en un solo hilo: significa seguir buscando materias primas naturales, trazables y de bajo impacto, capaces de dar respuestas diferentes a las distintas necesidades de quienes visten nuestras prendas.
Con Maeko Filati encontramos un aliado que comparte exactamente esta visión: ningún compromiso en cuanto a la naturalidad de las fibras, ningún atajo hacia los sintéticos, sino la búsqueda constante de materiales que combinen rendimiento, comodidad y respeto por el medio ambiente. Es una colaboración que nos permite ampliar la variedad de fibras naturales de nuestra próxima colección otoño-invierno, manteniendo la misma atención artesanal y la misma transparencia de la cadena de producción que siempre nos han distinguido.
Qué significa para la colección otoño-invierno
De esta colaboración nacerán nuevas prendas confeccionadas con fibras que ampliarán nuestra propuesta: desde el algodón ecológico hasta el lino, pasando por el cáñamo y mezclas más sofisticadas que combinan la lana merina con otras fibras nobles como el yak, para ofrecer prendas aún más funcionales durante los meses más fríos. En los próximos artículos entraremos en detalle sobre cada una de estas fibras, para contarles de dónde proceden, por qué las hemos elegido y qué las diferencia de las alternativas más comunes y menos sostenibles que dominan el mercado de la moda.
Por ahora, lo que queremos compartir con ustedes es el entusiasmo por este nuevo capítulo: un paso más en la dirección que elegimos desde el nacimiento de Lanaioli, la de demostrar que se puede emprender en el mundo de la moda de una manera diferente, más lenta, más transparente y más respetuosa con las personas y el medio ambiente. Quédense con nosotros: en los próximos días se lo contaremos todo, fibra por fibra.