Come lavare una coperta di lana senza rovinarla - Lanaioli Maglieria Filiera Corta Sostenibile & Filati Naturali

Cómo lavar una manta de lana sin estropearla

La lana es un tejido natural, cálido y cómodo, que se utiliza a menudo para confeccionar mantas y otras prendas de vestir.

Sin embargo, las prendas delicadas de lana requieren cuidados especiales para lavarlas y mantenerlas en buen estado; de lo contrario, pueden afieltrarse, encogerse o perder su suavidad. En este artículo, veremos cómo lavar una manta de lana sin dañarla, siguiendo algunos consejos sencillos.

En primer lugar, hay que revisar la etiqueta de la manta de lana, donde se indican las instrucciones de lavado y las posibles restricciones.

Algunas mantas de lana solo pueden lavarse en seco, mientras que otras pueden lavarse a mano o en la lavadora, pero tomando ciertas precauciones.

En general, la lana nunca debe exponerse a temperaturas elevadas, detergentes agresivos ni centrifugados excesivos. Por regla general, el lavado a mano siempre es preferible a meter una prenda de lana en la lavadora.

Si la etiqueta de la manta de lana indica que puede lavarse sin utilizar la lavadora, es decir, a mano, se puede proceder de la siguiente manera:

- Llenar una bañera o un recipiente con agua fría o tibia y añadir un detergente suave para lana, jabón neutro o bicarbonato de sodio. No utilizar nunca lejía ni suavizante, ya que pueden dañar las fibras.

- Sumergir la manta en el agua y dejarla en remojo durante unos 15 minutos, sin frotarla ni retorcerla. Se puede utilizar un cepillo suave para eliminar las manchas más persistentes, pero con delicadeza.

- Vaciar el agua de la bañera o del recipiente y enjuagar la manta con agua limpia, siempre fría o tibia. Se puede añadir un poco de vinagre blanco para eliminar los restos de jabón y conseguir que la lana quede más suave y brillante.

- Escurrir la manta con las manos, sin retorcerla, para eliminar el exceso de agua. También se puede envolver la manta en una toalla seca y presionarla muy suavemente para absorber la humedad.

- Extender la manta sobre una superficie plana, como una mesa o una cama, y devolverle su forma con las manos. Evitar colgar la manta, ya que podría deformarse por el peso del agua. Evitar también exponerla al sol directo o a fuentes de calor, ya que podrían secarla demasiado y decolorarla.

¿Cómo lavar la manta de lana de oveja en la lavadora?

Si la etiqueta de la manta de lana indica que el lavado a máquina es adecuado, se puede proceder de la siguiente manera:

- Seleccionar un programa delicado o específico para lana, con una temperatura máxima de 30 °C y un centrifugado bajo o inexistente. Introducir la manta en la lavadora, sin sobrecargarla, y añadir un detergente suave para lana. No utilizar nunca lejía ni suavizante.

- Al finalizar el lavado, sacar la manta de la lavadora y escurrirla con las manos, sin retorcerla. También se puede envolver la manta en una toalla seca y presionarla suavemente para absorber la humedad.

- Extender la manta sobre una superficie plana, como una mesa o una cama, y devolverle su forma con las manos. Evitar colgar la manta, ya que podría deformarse por el peso del agua.

Evitar también exponer la manta al sol directo o a fuentes de calor, ya que podrían secarla demasiado y decolorarla.

Si no queda más remedio y la manta de lana debe lavarse en seco, se puede llevar a una lavandería especializada. Como escribimos en otro artículo, esta operación es muy delicada y debe realizarla un especialista, que utilizará productos y técnicas adecuados para este tipo de tejido.

Como alternativa, se pueden utilizar kits de limpieza en seco para casa, que consisten en bolsas y paños impregnados con una solución detergente, que se introducen en la secadora junto con la manta.

Seguir siempre las instrucciones del fabricante y comprobar que la manta sea adecuada para este tipo de tratamiento.

Siguiendo estos consejos, se podrá lavar una manta de lana sin dañarla, conservando su belleza y calidad durante mucho tiempo.